Tipos Latinos, el espacio tipográfico internacional, celebró su Quinta Bienal de Tipografía Latinoamericana, del 3 de mayo al 2 de junio, en el Centro Cultural España de Buenos Aires. Además de la tradicional muestra, la propuesta incluye desde charlas y talleres hasta debates, con el fin de difundir la actividad.
La Bienal de Tipografía Latinoamericana Tipos Latinos es el evento del sector más importante de la región, y uno de los principales del mundo, al desarrollarse en simultáneo en trece países y recorrer, en diferentes etapas, más de treinta ciudades. Además de una exposición de casi quinientos trabajos tipográficos, ofreció una agenda de actividades paralela, con entrada gratuita, en ambas sedes del Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA): Paraná 1159 y Florida 943, para reunir a aficionados, estudiantes y profesionales del diseño, con el objetivo de intercambiar experiencias y difundir la producción tipográfica entre el público en general.
La programación de la Bienal incluyó talleres, debates, conferencias, la proyección de dos documentales relacionados con la tipografía (“Cortando letras: tipos móviles en el siglo XXI” y “Linotype: la película”) y visitas guiadas hasta el 2 de junio en Buenos Aires, para luego iniciar su visita por Córdoba, Mendoza, Paraná, Posadas, San Juan y Santa Fe. La quinta edición de Tipos Latinos confirma el éxito del encuentro, con presencia en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, Guatemala, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela, pero sobre todo, evidencia la expansión de la disciplina en la región.
TIPOGRAFÍA PARA TODOS
En entrevista con 90+10, César Mordacci, diseñador gráfico, docente y coordinador de Tipos Latinos Argentina, comenta las novedades de la Bienal, y la actualidad de la escena tipográfica regional.
+ ¿Cuáles son las novedades de esta Quinta Bienal?
CM A nivel regional, Tipos Latinos, Bienal de Tipografía Latinoamericana, experimenta su expansión más grande hasta la fecha: gracias a un acuerdo con el Instituto Cervantes, llegará por primera vez a ciudades como Berlín, Bucarest, El Cairo, Manchester y Manila, y seguimos trabajando para que sean muchas más. A ellas se suman los trece países que integran Tipos Latinos. Si ya podemos considerar que Tipos Latinos es un espacio consolidado a nivel regional, también podemos estar seguros de que esta presencia en países del resto del mundo es signo de la consolidación de América Latina como una usina productora de fuentes tipográficas. Y como les digo a mis alumnos, la Bienal es el momento para ir, aprender y sorprenderse.
+ ¿La tipografía es una rama del diseño gráfico que exige especialización?
CM Sin tipografía no hay diseño, no hay información que comunicar ni organizar. Los principios del diseño tipográfico se aplican, incluso, a un sistema de pictogramas; tal es la relevancia de la tipografía y su omnipresencia. En lo personal, abordé el aprendizaje del diseño desde lo que aprendí en tipografía. Y sé que no soy el único. Ahora bien, es importante que el estudiante de diseño gráfico sepa de tipografía, no necesariamente para diseñarla, sino especialmente para elegirla y utilizarla. Es simple: la idea no es que cada diseñador gráfico con conocimientos de tipografía se ponga a diseñar una fuente, pero sí que sepa escoger del repertorio inagotable de fuentes disponibles la mejor para cada necesidad, y que la sepa usar. La mejor fuente compuesta de la peor manera, no sirve. Las fuentes son la materia prima del diseño.
+ ¿Se puede vivir de la tipografía? ¿Cómo se vende?
CM La primera no te la puedo responder porque soy docente de Tipografía 1 de la UBA y diseñador editorial, es decir, que uso mucha tipografía, pero no he diseñado hasta ahora. Sé que hay varios tipógrafos que pueden dedicarse bastante al tema, y obtener buenas remuneraciones. De ahí, a vivir de la tipografía, hay una distancia variable. El tema de la distribución es bastante simple: se regala como forma de darse a conocer, o por pura generosidad, se la descarga ilegalmente, o se compra un disco con muchas fuentes ilegales, se vende a través de fundidoras internacionales que se quedan con un porcentaje de cada venta, o se vende a través de fundidoras locales, muchas de ellas, en manos de los mismos tipógrafos. Por último, se distribuye gratuitamente por medio de google.com/webfonts o fontsquirrel.com.
+ Contanos sobre el caso Google y cómo impactó en el negocio de la distribución y comercialización de las tipografías.
CM En el caso de Google, la idea de la empresa fue armar un catálogo de fuentes que permita salir de la prisión que significaban para el diseño Web las fuentes de sistema, ésas que comparten todas las computadoras. Ahora, uno puede diseñar un sitio y utilizar una fuente del catálogo de Google. Muchas otras fundidoras ofrecen el mismo servicio, pero mediante el pago de un abono periódico. ¿Cómo armó Google el catálogo? Recibiendo envíos de gente que quería participar, y saliendo a la caza de talentos. Lo cierto, es que por los canales de distribución habituales, un diseñador podía hacer una fuente, y tardar mucho tiempo en reunir una suma que considerara suficiente como remuneración para su trabajo. Google invirtió la ecuación: compra o encarga fuentes, las paga por única vez a un precio tentador, y las distribuye gratuitamente en su sitio, y para toda la Web. Google apareció como un mecenas inesperado de muchos tipógrafos alrededor del mundo, y muchos están en la Argentina.
+ Sobre la Bienal, ¿podemos pensarla como una herramienta para hacer conocer la profesión y, también, crear conciencia sobre cómo proteger el trabajo tipográfico?
CM Indudablemente. A pesar de los pedidos de terceros, seguiremos sin ser representantes de ningún interés comercial. No queremos ser una fundidora. Simplemente, queremos servir de nexo entre el talento tipográfico latinoamericano y los posibles usuarios finales. Y queremos que se tome conciencia sobre esta realidad. La tipografía es tan ubicua, que esta Bienal puede ser de interés para todas las edades y cualquier actividad. Cuando uno toma conciencia de la relevancia inadvertida de la tipografía en la vida cotidiana —que a un chico le resulte más o menos fácil leer un libro, que un abuelo pueda leer rápidamente lo que necesita en un prospecto, o que un conductor identifique la salida de la autopista claramente—, se da cuenta de que esta Bienal es para todos.+
Agradecimientos:
Foto: Gentileza TL
Texto: Jorgelina Peciña @JorgelinaPecina