Escrito por: Laura Ayala
Directora de contenidos
Corporación Colombia Digital
Los cambios en el diseño web son un claro ejemplo de lo veloz que ha avanzado Internet en nuestras vidas, siendo una de las tecnologías a la que mejor nos hemos adaptado como sociedad, si la comparamos, por ejemplo con la televisión o la radio.
La Internet de hoy es completamente diferente a la de sus inicios.
En 1991 Tim Berners-Lee publicó la primera página web en la que informaba sobre la nueva World Wide Web, sus características y detalles. A través de ésta se estableció la primera comunicación entre un cliente y un servidor usando el protocolo HTML desarrollado por él mismo.

La página se caracterizó por tener textos e hipertextos sin ninguna imagen aún, sin embargo con la aparición del primer navegador 'Mosaic' (1993) se dio el primer y gran paso a la masificación del servicio. En octubre del 94 Berners-Lee fundó W3C, Consorcio de la World Wide Web, la cual desde entonces supervisa y da lineamientos de estandarización en el desarrollo de tecnologías Web (Estándares de desarrollo y diseño web W3C).

Estas primeras páginas eran difíciles de actualizar ya que su contenido y diseño estaban unidos, se basaba en tablas, eran estáticas y su edición se debía hacer "a mano". En cuanto al diseño, abundaban los contadores de visitas, los colores "neón" y estridentes, gifs y textos animados; teniendo en cuenta las velocidades de conexión la interacción del usuario se limitaba a formularios de contacto e inscripción de boletines. Los productores de contenidos eran pocos y la actualización aún era muy baja ya que el papel único del internauta era ser lector-consumidor.
La batalla de los navegadores inició entre 1994 y 1995, los primeros en salir al campo de juego fueron Netscape (de los creadores de Mosaic) e Internet Explorer, el cual en ese momento ganó la batalla luego de su masificación y victoria momentánea entre 2002 y 2003 cuando logró un 95% de la cuota del mercado. Cifra que se ha reducido drásticamente debido a las robustas e innovadoras propuestas de Firefox, Safari y Chrome.
El siguiente reinado fue para Flash, toda una revolución que permitía insertar gráficos interactivos, volúmenes y efectos más atractivos y funcionales que el HTML y CSS de ese entonces.

Llegó a ser excesiva la inserción de objetos en movimiento y botones en 3D, sin embargo la velocidad de conexión continuaba siendo un obstáculo para tanta "interactividad" y "movimiento". Adicionalmente las páginas flash no podían ser indexadas por los motores de búsqueda lo que dificultaba su posicionamiento, ello fue la principal razón de su bajada en picada. Por lo que al ver que el futuro de Flash difícilmente pintaba bien, a inicios de la década de los 2000 se dio el real crecimiento del CSS y HTML. Ahora no solo el texto tenía vínculos, también las imágenes.
Un antes y un despúes de la Web 2.0
En 2004 se dio quizás el salto más grande de todos, la llegada de la Web 2.0 que marcó un hito en el diseño de páginas web en todo el mundo. Fue la generación de sitios basados en comunidades de usuarios y construcción colaborativa de conocimiento. Se pasó de una web informativa creada por "expertos" a una web social donde todos podían participar.
Uno de los cambios más drásticos fue la facilidad que presentaron los CMS (Administradores de contenido) así como la llegada de páginas dinámicas y flexibles de fácil actualización. Se dio una separación total entre el diseño y el contenido, dándole especial importancia a la construcción basada en las necesidades de los usuarios, quienes dejaron de ser consumidores de información a ser co-productores a través de los blogs, wikis y redes sociales.
Se reorganizaron tres actores del uso de la Web: clientes, usuarios y motores de búsqueda, indispensables en el desarrollo Web. A partir de este nuevo escenario se integraron tres componentes: lo bonito, lo funcional, pero sobre todo intuitivo para el usuario.
La ampliación de la velocidad de conexión, la apropiación por parte de los internautas, los nuevos dispositivos móviles, el desarrollo del HTML5 y CSS permitieron un desarrollo acelerado y dieron cabida a nuevos conceptos que cobraron gran importancia:
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Diseño líquido o adaptable: permite que la página se "acomode" al dispositivo final, ya sea teléfono inteligente, tabletas o equipos de escritorio.
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Minimalismo: maximización en la funcionalidad con pocos elementos gráficos, estilos planos y eliminación de biseles y sombras.
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Los memes: representaciones gráficas de situaciones divertidas y frases representativas.
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El retorno de los GIF: uso de gifs animados (extraídos de videos o películas).

El HTML5 mejoró la experiencia de usuario, presentando diseños atractivos, de poco peso y de fácil indexación en motores de búsqueda. El tamaño y resoluciones de pantalla retomaron importancia y el diseño se enfocó en la usabilidad. En la actualidad, los diseñadores crean nuevas e interesantes maneras de cambiar la forma de interactuar en Internet.
La evolución de las tecnologías de información, los equipos y anchos de banda se ven evidenciados en los diseños y tendencias que a través de los últimos 20 años se han dado en las páginas web.
Queda mucho por escribir en la evolución del diseño web, sin embargo no nos tenemos que sentar a esperar porque la velocidad de los cambios es brutal, solo un parpadeo y nuevas tendencias aparecen y desaparecen a la misma velocidad que nos acomodamos a los cambios tecnológicos.