Tengo un amigo que es diseñador gráfico pero físicamente no se le nota, -tal vez lo evidencian sus anteojitos rectangulares y cuando habla, rara vez utiliza palabras como diseño, colores o tipografías.
Generalmente cuenta anécdotas de viajes o describe las distintas costumbres de los lugares que ha visitado o cuenta historias de personajes. Nunca habla de museos o de artistas de vanguardia, pero le gusta estar cerca de donde suceden las cosas importantes y ver como se comporta la gente.
Hace muchas cosas a la vez y se rodea de gente despierta.
Su mejor virtud es ser tozudo y director de orquesta.
Juega a ser un poco desordenado, pero para él, los detalles son todo y jamás los delega.
Puede pasar tres días corrigiendo cuestiones de décimas de milímetros y simplemente lo hace por que sabe que así va a quedar mejor.
Es una de las pocas personas que dice a menudo la palabra “Funciona” en vez de funcional.
La ciudad puede estar empapelada con sus últimos trabajos, pero su silencio es el de un hombre notable. Su energía está centrada en convencer empresarios y burócratas que la comunicación es una verdad a medias si no se cumple con lo prometido.
Tiene habilidad de decir lo mismo que dicen otros pero de otra manera, justamente ayer cuando lo vi, tenía una puesto una remera negra que decía “John, Paul, George & Ringo”.
Generalmente después de nuestros encuentros saco la misma conclusión y es que su secreto está en “Saber elegir” y aprovechar todas las oportunidades. Y si no las tiene, inventa historias imaginarias que se transforman en acciones concretas.
Parecería que lo que hace, es vivir la vida intensamente, pero en realidad…diseña.