El diseño gráfico es una actividad profesional que combina la sensibilidad visual, el dominio técnico, la experiencia y/o formación especializada, las destrezas y el conocimiento en tipografía, imágenes, organización espacial, comunicación visual entre otros para dar forma, previo a su producción industrial, a las necesidades de comunicación de otros, ya sea para informar, persuadir, organizar, estimular, orientar, identificar, atraer la atención o proporcionar placer.
Esta actividad interdisciplinaria que prefigura los mensajes para resolver problemas de comunicación específicos, es desarrollada por los diseñadores gráficos que crean, eligen y organizan elementos como la tipografía, las imágenes, el color y el «espacio en blanco» a su alrededor. Esta gran carrera reconocida en algún momento como crucial, ha entrado en una fase de alerta y está condenada a desaparecer y convertirse en algo del pasado.
Sería cómodo atribuir este fenómeno a la acelerada evolución tecnológica, al desarrollo del software o al crecimiento desbordado del internet y los nuevos artefactos inteligentes, pero no es así. Tampoco se debe a que haya surgido la nueva profesión que la reemplace o sustituya.
A continuación se presenta una lista con los factores endógenos que han propiciado su deterioro. Cabe señalar que una parte importante de ellos sucede durante el período de gestación de esta especie llamada diseñador gráfico:
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Ausencia de teorías desarrolladas a partir de la práctica, la observación y el análisis.
Los docentes de diseño gráfico se han apropiado de teorías de otras áreas de conocimiento y de manera inconsciente han permeado estas teorías como si fueran las propias de la profesión. Alevosamente y por desconocimiento de la profesión, es común que se reempacen los saberes que son producto la práctica, el ensayo, la observación y el análisis, por teorías que no encuentran piso a la hora de aterrizar en una aplicación puntual de diseño gráfico.
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Desaparición gradual del taller de diseño y las horas de práctica
La evolución de los planes de estudio de esta carrera muestra como constante, la reducción de las horas dedicadas al taller de diseño, al espacio para la experimentación y el ensayo gráfico. Son dos las causas principales: primero se acortó la duración de las carreras (políticas educativas) y en seguido la incapacidad de los profesores de diseño por mantener ocupadas esas horas destinadas al taller de diseño utilizándolas, en el mejor de los casos, en «resanar» huecos de otras áreas correspondientes a la formación del estudiante.
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Falta de análisis de casos
El método de análisis de casos, en la enseñanza del diseño, contribuye al análisis crítico y al acercamiento a las teorías. Partiendo de hechos reales y concretos existentes en el ámbito inmediato, para llegar desde allí, junto con los alumnos, a la abstracción, a la generalización y a la formulación teórica, a través de la observación, la reflexión y el raciocinio.
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Diseño por correspondencia
No se puede aprender a diseñar por correspondencia. A diseñar se aprende diseñando. Es decir no se diseña solo leyendo textos sobre diseño, no se aprende a nadar con un manual de natación. Se aprende a diseñar resolviendo problemas reales o realistas de diseño gráfico, primero con el uso de las herramientas propias de la profesión, y luego, combinando otros conocimientos y sumando experiencias.
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